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Pecados Capitales en los líderes de las organizaciones

Capital Sins in the leaders of organizations

 

Donawa Torres, Zoraima Aurelia

Instituto Universitario de Tecnología de Cabimas, Estado Zulia, Venezuela

zdonawa62@hotmail.com

 
 

Resumen

Los valores, forman parte de la cultura de las organizaciones, pero además son los indicadores de formas de comportamiento humano. El objetivo de este artículo de investigación es identificar los pecados capitales en el comportamiento de los líderes de las empresas de servicio eléctrico del estado Zulia de Venezuela. La metodología utilizada fue descriptiva, no experimental, transeccional o transversal y de campo. La población compuesta por 2456 empleados, muestra fue seleccionada a través de la fórmula de Sierra Bravo quedó constituida por 548 empleados de las empresas de servicio eléctrico. Se elaboró un cuestionario utilizando las categorías de respuestas de tipo Likert de 21 ítems, validado por nueve expertos en el área. La confiabilidad del instrumento fue determinada por el método Alfa de Cronbach presentando un 0.94 de confiabilidad. Los resultados de esta investigación, permiten inferir en la mayoría de los encuestados la ausencia de los pecados capitales en los líderes de las empresas.

Abstract

Values are part of the culture of organizations, but they are also the indicators of forms of human behavior. The objective of this research article is to identify the deadly sins in the behavior of the leaders of electric service companies in the Zulia state of Venezuela. The methodology used was descriptive, not experimental, transeccional or transversal and field. The population composed of 2456 employees, sample was selected through the formula of Sierra Bravo was made up of 548 employees of electric service companies. A questionnaire was developed using the Likert type response categories of 21 items, validated by nine experts in the area. The reliability of the instrument was determined by the Cronbach's Alpha method, presenting a reliability of 0.94. The results of this research allow us to infer the absence of capital sins in the leaders of companies in the majority of respondents.

 
 

Palabras Clave:

valores, antivalores, pecados capitales

Keyword:

values, anti-values, deadly sins

 
 
 
 

Introducción

La sociedad de este mundo de globalización, vive sumergida en una cultura donde las apariencias cuentan mucho, asignándole más valor y significado a los bienes materiales y superficiales. Los valores morales son los que orientan la conducta, y con base en ellos las personas deciden como actuar y afrontar las diferentes situaciones que enfrentan en la vida.

En este sentido, los líderes de las organizaciones que fungen como gerentes, definen el proceso de influir en las personas para que se esfuercen voluntaria y entusiastamente en el cumplimiento de metas grupales, quedando claro que el liderazgo posee una estrecha relación con la ética y, en particular, con el concepto de valores en los líderes.

El presente artículo, se orienta a ofrecer conocimientos teóricos sobre los valores, los antivalores y los pecados capitales, que orientan el comportamiento humano hacia lo que se considera como bueno o como malo. De esta manera, el objetivo de esta investigación es identificar los pecados capitales en el comportamiento de los líderes de las empresas de servicio eléctrico del estado Zulia de Venezuela.

Fundamentación Teórica

Los Valores

Los valores, han sido durante muchos años el objeto de estudio para muchos autores, en tal sentido, sobre ellos, existen varias definiciones: Siliceo, Cáceres y González (1999), consideran que los valores son concepciones prácticas o normativas heredadas o innovadas por generaciones de hoy día que identifican y reproducen actitudes en la vida social. Del mismo modo, García y Dolan (2003), afirman que  los valores otorgan dirección a las respuestas de los sujetos frente a la necesidad de efectuar decisiones ante determinadas situaciones y actividades.

Robbins (2004), acota que los valores, son nociones preconcebidas que influyen en las actitudes y en la conducta de las personas, lo que significa que los individuos entran en una organización con esas nociones sobre lo que “debe ser” y lo que “no debe ser”. Guédez (2006), expresa su definición contando, que los valores brotan de lo que el ser humano quiere, es decir, el valor es lo que se pretende para ser lo que se quiere ser. González (2007), afirma que los valores son abstracciones, conceptos o elaboraciones mentales, para identificar y expresar cualidades propias de los seres humanos, y que esos valores, están estructurados en escala de perfección entre dos polos opuestos, el positivo y el negativo.

En el mismo orden de ideas, Cortina (2007), considera que los valores son cualidades que le permiten al ser humano acondicionar su mundo, y hacerlo habitable, asimismo acota, que esas cualidades son reales, positivas o negativas, y dinamizan las acciones de los seres humanos. Soto y Cárdenas (2007), definen lo que es el valor como el grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer necesidades o proporcionar bienes y deleite.

Finalmente, Bañón (2007), afirma que valorar es dar reconocimiento a ciertas actitudes como la justicia, la generosidad, la amistad, así como a determinados conceptos como la libertad, la felicidad y el honor. En este sentido, los valores se asocian a las virtudes puesto que cuando un grupo de individuos practica alguna virtud y es valorada por una colectividad se convierte en valor. Sucede lo mismo con los antivalores en relación a los vicios. En este sentido, todo grupo humano posee maneras comunes de comportarse en sus relaciones y prácticas sociales. Dichas maneras, al tener un reconocimiento, poseen un valor. El conjunto de valores integran una cultura. Los valores son ideas, opiniones o creencias que comparten, reconocen y aceptan los integrantes de un grupo social y que se refieren a pautas deseables de conducta. Proporcionan los parámetros para determinar qué actitudes son apropiadas según Bañón (2007).

El mismo autor afirma que los valores orientan las convicciones sobre el modo de hacer las cosas al interactuar. Esto significa, que en una sociedad, a mayor fertilidad de valores existe una austeridad de normas, leyes y controles. Los valores, los principios y las normas éticas encaminan la acción social. Los valores se acompañan de un conjunto de creencias sobre lo justo, bueno y útil. Contribuyen al logro de un desarrollo humano integral que busca formar al individuo de manera correcta. Para saber si un valor lo es verdaderamente hay que acudir a la disciplina ética porque ésta trata precisamente las diversas costumbres y hábitos del ser humano que sirven de referentes para su calificación.

Bajo el orden de estas definiciones, se infiere que los valores, en términos generales, son patrones básicos de comportamiento de los individuos, determinando su posición frente al grupo, es decir, su conducta social. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social.

Completando la definición dada por Cortina (2007), Rodríguez (2008) plantea que los valores son las ideas y las creencias que dirigen nuestras elecciones y acciones, pues consciente o inconscientemente movilizan y guían la manera de tomar decisiones que toman los individuos. Esto significa, que los valores son en gran medida parte del estímulo que induce la conducta, como lo explica Rodríguez (2008) cuando infiere que los valores impregnan los comportamientos cotidianos de los individuos, convirtiéndose en poderosos motivadores de sus acciones y, por tanto en entidades sumamente importantes a la hora de investigar la naturaleza del comportamiento en diferentes ámbitos de la vida humana, razón por la cual esta definición es fundamental para los efectos de esta investigación.

Los Antivalores

El estudio de la conducta, actitudes y desempeño humano en las organizaciones, es definido por los autores Hellriegel y Slocum (2004), como el comportamiento organizacional. Estos autores abordan las competencias básicas en las organizaciones, y una de esas competencias es el manejo de la ética, la cual definen como los valores que distinguen lo que es correcto de lo que es incorrecto. Por otro lado, cabe mencionar que Frondizi (2005), considera que los valores morales son primordiales por ser ellos los que otorgan significado a la vida de los seres humanos ya que llevan a las personas a valorarse a sí misma, a crecer con dignidad, con una cultura humanista, viviendo en armonía y con una mayor calidad de vida.

Del mismo modo, hay que agregar que así como hay una escala de valores morales también la hay de los valores inmorales o antivalores. La deshonestidad, la injusticia, la intransigencia, la intolerancia, la traición, el egoísmo, la irresponsabilidad, la indiferencia, son ejemplos de estos antivalores que rigen la conducta de las personas inmorales. Una persona inmoral es aquella que decide manejar una escala de antivalores ya que los valores morales los rechazan, viola o los maneja a su conveniencia. Ardila & Orozco (2005), citados por Rodríguez (2008).

En este sentido, se infiere que lo que no es correcto o incorrecto es lo que algunos autores definen como antivalor, o lo que Rodríguez (2008) llama contravalor. Dicho esto, vale hacer mención de Frondizi (2005) quien refiere sobre las cosas nocivas pero que tienen valor y significado para algunas personas lo siguiente:

No  puede  llamarse  valioso  al  alcohol,  las  drogas  y  todo  aquello  que  es  placentero  pero  daña  nuestra  salud  física  y  mental, así mismo quien  tortura  y  mata  por  placer  no  confiere  valor  al  acto,  sino  que  muestra  su  baja  categoría  moral.

Es por eso que si  todo  acto  se  convirtiera  en  valioso  al  ser  placentero,  quedarían  excluidos  la  inmoralidad  y  el  pecado  que  consisten,  muchas  veces,  en  dejarse  llevar  por  el  placer  frente  a  exigencias  de  otro  orden. En este sentido, Frondizi (2005) define los antivalores como los valores inmorales o falsos valores que guían la conducta de las personas con una distorsionada y nula introyección de la escala de valores y normas.

Del mismo modo, este autor afirma que la introyección de los valores morales comienza primordialmente en el seno familiar, estos valores morales adquiridos en el seno de la familia ayudan a que las personas se inserten eficaz y armónicamente en la vida social; de este modo la familia contribuye a lanzar personas valiosas para el bien de la sociedad, pero cuando se nace en un núcleo familiar incompleto, desintegrado o disfuncional por ende se introyectarán valores negativos, distorsionados o desconociendo de estos, que a la larga desencadenaran violencia, delincuencia y crímenes.

Pecados Capitales

El término "capital" no se refiere a la magnitud del antivalor, sino a que da origen a muchos otros pecados. Los pecados o vicios capitales son aquellos a los que la naturaleza humana caída está principalmente inclinada. Es por eso muy importante para todo el que desee avanzar en la vida debe aprender a detectar estas tendencias en su propio corazón y examinarse sobre estos pecados o antivalores con el propósito de no cometer faltas a la ética. Se infiere que es lo que jamás deben hacer los jefes dentro de una organización es asumir una conducta que refleje sus antivalores o lo que Savater (2005) define como pecados capitales o valores inmorales, los cuales son los indicadores para alcanzar el objetivo de la presente investigación, y que son los siguientes:

La Soberbia

A juicio del autor Blackburn (2002) la soberbia u orgullo consiste en una estima exagerada de sí mismo, o amor propio indebido, que busca la atención y el honor,  se conduce de manera prepotente o, incluso, grosera. La soberbia, según Díaz (2003) es el estado de estar convencido del derecho a situarse por encima de los otros. El arrogante (o soberbio) pretende ser superior a los demás, y desdeña la humildad. El arrogante no admite sus propios límites, y por lo tanto, llega con frecuencia a opinar sobre temas que desconoce, sólo para dar la impresión de inteligencia, sabiduría o conocimiento desbordado. Al mismo tiempo, desprecia a los que pueden saber más que él, negándose a aceptar críticas o a debatir sus puntos de vista, considerados por él como verdad absoluta.

Asimismo, Savater (2005) acota que la soberbia es la opinión demasiada buena de sí mismo, la admiración excesiva del propio yo. Este autor define a los individuos soberbios a través de las siguientes características:

  • Se impone la propia ley, el hombre se convierte en su propio juez o dios.
  • Da la censura, la maledicencia, las frases hirientes y la difamación de la personalidad de otros.
  • La soberbia califica de imbéciles a todos lo que no están de acuerdo con sus ideas propias
  • Crea un ambiente de hipocresía, falsedad, terquedad y agresividad
  • Ser soberbio es básicamente el deseo de ponerse por encima de los demás.
  • No es malo que un individuo tenga una buena opinión de sí mismo; salvo que fastidie mucho con los relatos de sus hazañas, reales o inventadas; lo malo es aquel que no admite que nadie en ningún campo se le ponga por encima. Los soberbios no le dejan paso a nadie, ni toleran que alguien piense que puede haber otro delante de él.
  • Sufren la sensación de que se está haciendo poco en el mundo para reconocer su superioridad, pese a que siempre va con él ese aire de "yo pertenezco a un estrato superior". Si no lo consideran el mejor, el soberbio sufre lo indecible porque todos son agravios, se siente un incomprendido por una sociedad de palurdos analfabetos.
  • Si llega a un convite y lo sientan en el extremo de la mesa, el soberbio se preocupa porque a otro de menor rango lo han puesto en un lugar más prestigioso, o no se han dirigido a él en el tono que considera que está a la altura de sus merecimientos.
  • Mientras que a la gente normal la mueve el saber qué les van a poner en el plato y si van a pasar una velada divertida.
  • La principal característica que tiene el soberbio es el temor al ridículo. No hay nada peor para aquél que va por la vida exhibiendo su poder, y sus méritos que pisar una cáscara de plátano e irse de narices al suelo.
  • El ridículo es el elemento más terrible contra la soberbia. Por esa razón los tiranos y los poderosos carecen de sentido del humor, sobre todo aplicado a sí mismos.
  • La soberbia es el valor antidemocrático por excelencia.
  • La soberbia es la antonomasia de la desconsideración. Es decir: "Primero yo, luego yo y luego también yo."
  • Tal vez, la soberbia sea una cosa sencilla: simplemente se trata de maltratar al otro. No importa tirarle el coche encima a un peatón que está cruzando con la luz amarilla, porque la prioridad para el soberbio es él mismo y sus necesidades. En ese grupo entran aquellos que deben dinero y difieren un pago sin importarles las carestías del que les prestó.
  • Se trata de quienes tal vez no tengan conciencia de lo que están haciendo por auto glorificación, pero en la práctica piensan: "Yo cuento mucho más que usted". Hay algunos que lo hacen en forma imperceptible a primera vista, pero otros lo muestran con gestos, pequeños o ampulosos o diciéndoselo en la cara a los demás, con lo que corre el riesgo de conseguir el enfado y el rechazo. Pero lo cierto, es que siempre hay individuos dispuestos a una actitud servil, con quienes los soberbios encuentran un campo ideal para hacer todo tipo de putadas y desvalorizar al otro.

Del mismo modo, Savater (2005) afirma que de la soberbia se desprenden las siguientes faltas menores:

La vanagloria: es la complacencia que uno siente de sí mismo a causa de las ventajas que uno tiene y se jacta de poseer por sobre los demás. Así mismo, consiste en la elaborada ostentación de todo lo que pueda conquistarnos el aprecio y la consideración de los demás.

La Jactancia: falta de los que se esmeran en alabarse a sí mismos para hacer valer vistosamente su superioridad y sus buenas obras. Sin embargo, no es pecado cuando tiene por fin desacreditar una calumnia o teniendo en miras la educación de los otros.

La Gula

Dyson (2006) acota que la gula o glotonería se identifica como el consumo excesivo de comida y bebida, aunque en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo.

De igual forma Savater (2005) define la gula como el uso inmoderado de los alimentos necesarios para la vida o la falta de moderación en la comida o bebida, es un abuso del placer que concede alimentarse como es debido para subsistir, es la manifestación física de un apetito más profundo y significativo. Las personas que poseen este antivalor, según este autor, presenta las siguientes características:

  • El que cae en las tentaciones de la gula, no sólo quiere consumir comida además quiere, de alguna manera, ingerir todo el universo. Asimilar, hacer suyo, todo lo exterior, reducir todo lo otro a sí mismo.
  • La gula se mimetiza estrechamente con la lujuria, se trata de ponerse por sobre lo otro, reducirlo, objetivarlo y hacerlo suyo. De esta manera el “glotón” se transforma en el único centro de referencia, en conformidad con el principio del amor a sí mismo. El asimilar, reducir, el universo en general y al prójimo en particular a sí mismo es la más radical negación del otro.
  • La comida o la bebida se convierten en una obsesión mental consecuencia de un desorden emocional. En este defecto entra la obsesión mental por las drogas y el alcohol.
  • El sujeto se siente dominado y puede darse cuenta de que este contenido carece de sentido y que está ahí aparentemente sin motivo alguno y a pesar de esto el sujeto se siente impotente para dominarlo.

La gula se transforma en pecado en los siguientes casos:

  • Cuando por el solo placer de comer se llega al hurto o se reduce a la familia a la mendicidad.
  • Cuando el deleite en el comer se reduce a un fin único y preponderante en la vida.
  • Cuando es causa de graves pecados como la lujuria y la blasfemia.
  • Cuando trasgrede los preceptos de la Iglesia en los días de ayuno y de abstinencia de ciertos alimentos.
  • Cuando se provoca voluntariamente el vómito para continuar el deleite de la comida.

Cuando se auto infiere grabe daño a la salud o sufrimiento a si mismo y a los que lo rodean.

La avaricia

Es el deseo desordenado de poseer riquezas para atesorarlas, la avaricia se nota cuando cualquier persona, por ejemplo, no quiere gastarse el dinero cuando sale y puede gastárselo, cuando no quiere ningún tipo de lujo que se corresponda con el salario que gana para tener más dinero que los demás, afirma Díaz (2003).

Asimismo, Savater (2005) acota que la avaricia es directamente contraria a la caridad en cuanto es un “no dar”, más aun, en privar a otros de sus bienes para tener más que retener, es la prevención del derecho para poseer cosas, es el lago envenenado donde prosperan los vicios de la conducta humana, especialmente la lujuria y la soberbia. Las características de la avaricia según este autor, son las siguientes:

  • La avaricia no la constituyen las riquezas o su posesión, sino el apego inmoderado a ellas; esa pasión ardiente de adquirir o conservar lo que se posee, que no se detiene ante los medios injustos; esa economía sórdida que guarda los tesoros sin hacer uso de ellos aun para las causas más legítimas; ese afecto desordenado que se tiene a los bienes de la tierra, de donde resulta que todo se refiere a la plata, y no parece que se vive para otra cosa que para adquirirla.
  • El avaro pierde el verdadero sentido de su acción poniendo el fin en lo que debería ser un medio, en este caso la obtención y la retención de las riquezas.
  • La avaricia es directamente contraria a la caridad en cuanto es un “no dar”, más aun en privar a otros de sus bienes para tener más que retener. Por otro lado, el privar al otro de sus bienes, muchas veces con malas artes, y retener estos bienes en perjuicio del otro, es también negar al otro en su calidad de persona, de fin en sí. Se lo utiliza para satisfacer, mediante la acumulación de riquezas, el principio del amor a sí mismo.
  • Una persona avara es ambicioso, miserable, mezquino, tacaño, codo, ruin, egoísta, usurero y codicioso.
  • Es capaz de utilizar medios ilícitos para obtener lo que quiere, altera precios, roba, vende mercancías de baja calidad y defrauda el trabajo de los demás.
  • Limita el sustento del hogar y es empresario evade impuestos usando todo tipo de fraudes y engaños.

Son “hijos” o faltas menores de la avaricia: el fraude, el dolo, el perjurio, el robo y el hurto, la tacañería, la usura, entre otros. Mientras que la generosidad es saber dar sin poner en peligro el bienestar personal, familiar; sin derrochar nada, no esperando recompensa algún ni reconocimiento. Es saber ser prudente, justo y caritativo en el uso del dinero, los bienes materiales y la administración del tiempo. ¿Cómo saber si alguien es avaro?:

  • Quiere lujos y acaparo cosas materiales.
  • Saca ventaja a costa de las necesidades de otros
  • Antepone su seguridad material al deber conmigo mismo y con su salud.
  • Confunde el ahorro con la acumulación de riquezas.

La ira

Para, Blackburn (2002), la ira es un sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enojo que se puede manifestar como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás, como hacía uno mismo, es la impaciencia con los procedimientos y el deseo de venganza fuera del trabajo para hacer justicia por sus propias manos. En algunas organizaciones, el fanatismo en las creencias, la intolerancia hacia otros, o por razones raza, se evidencia la discriminación y el odio entre los miembros, según Dyson (2006).

Asimismo, Pacheco y Sierra (2007) definen la ira como el apetito desordenado de venganza, que se excita en nosotros por alguna ofensa real o supuesta, pasión desordenada del alma que obliga al ser humano a la indignación, al enojo, a la irritación, a sentir cólera y deseos de venganza, es la hija mayor de la soberbia.

Sin embargo, Savater (2005) afirma que para que la ira sea un antivalor, se requiere que el apetito de venganza sea desordenado, es decir, contrario a la razón; si no entraña este desorden no será imputado como pecado, antivalor o valor inmoral y debe reflejar las siguientes características:

  • La ira es el uso de una fuerza directa o verbal que trasgrede los límites de la legitima restitución de un bien ofendido. La violencia, entendida como el uso de la fuerza, si es desmedida, es claramente una anulación del otro.
  • El uso de la fuerza en contra del prójimo no siempre es un mal moral. Debe ser entendida como un mal menor si el fin por el cual se realiza no es sólo la anulación del otro sino que persigue fines legítimos como la conservación de la vida propia o de terceros.
  • La ira se convierte en pecado gravísimo cuando el instinto de destrucción sobrepasa toda moderación racional y, desbordando todo límite dictado por una justa sentencia, se desea sólo la inexistencia del prójimo.
  • El iracundo obra por impulsos, con los siguientes mecanismos: siente, actúa y finalmente piensa.
  • Existe en su alma un rechazo total a toda autoridad.
  • Es rebelde ante los lineamientos morales, y a las reglas de la vida en general.
  • El enojo es en él un obstáculo para el equilibrio de la personalidad y para un pleno desarrollo espiritual y moral.

Mientras que son hijos de la ira son el maquiavelismo, el clamor, la indignación, la contumelia, la blasfemia, la riña; la paciencia es el respeto y consideración hacia las opiniones ajenas. Es tener la capacidad de dominar la paciencia, dominando el carácter a través de simular y soportar. Es saber dominar la lengua, pensando antes de hablar, no hablar después de pensar. La compresión y la paciencia van tomadas de la mano y estos nos conduce a la soberbia del temperamento. ¿Cómo saber si se es iracundo según Savater (2005)?:

  • Le molesta que le llamen la atención con justificación o sin ella.
  • Le molesta que le nieguen un deseo
  • Se ciega por la cólera, agrede física o verbalmente a los demás.
  • Siente deseos de venganza avivando el fuego en su corazón con hechos ya consumados.
  • Le molesta si no se hace su voluntad y toma actitudes infantiles.

La Lujuria

Díaz (2003) define la lujuria como los pensamientos posesivos de una persona sobre la otra. La lujuria es usualmente considerada, de manera exagerada, como el antivalor que incluye pensamientos o deseos obsesivos o excesivos de naturaleza sexual, que en su máximo grado puede llevar a compulsiones sexuales, sociológicas o transgresiones incluyendo entre muchas de ellas a la adicción al sexo, adulterio y violación.

Por su parte, Savater (2005) acota que la lujuria es el apetito desordenado por los placeres carnales, es un apego morboso a dichos placeres, es la necesidad de autocomplacencia de manera egoísta y se observa en las personas cuando presentan las siguientes características:

  • Un lujurioso es impúdico, descarado, es vanidoso, hostigante y libidinoso.
  • Siempre trata de poner poses sensuales en su forma de ser y de vestir.
  • Desequilibrio entre la pasión y la razón, es el placer por el placer mismo.

Lo contrario a la lujuria es la castidad, es decir, el saber utilizar el cuerpo con humildad, se opone a deleites morbosos de los placeres carnales. Es hacer conciencia de que somos seres humanos con un instinto que tiene el propósito para reproducirnos, por lo cual tenemos que respetar el uso adecuado de nuestra sexualidad sin dañarnos. Ahora bien, según Savater (2005) ¿cómo saber si alguien es lujurioso?:

  • Saborea deseos carnales dándoles vida en su mente, llegando a la masturbación excesiva.
  • Utiliza pomadas o cremas para aumentar su sensibilidad sexual.
  • Hace el acto sexual con la pareja delante de alguien y se excita pensar en compartirla.
  • Le ciega la pasión y hostigo con la mirada al sexo opuesto.
  • Obliga a la pareja a usar poses raras durante el acto sexual.
  • Abusa de la inocencia infantil.
  • Tiene prácticas homosexuales o con animales.
  • Comete excesos sexuales contra su salud.
  • Por dinero o por otros intereses se presta a tener una relación sexual.
  • Toca los cuerpos de otras personas estando inconscientes.
  • Toca cuerpos vírgenes con tal de despertar el instinto sexual.
  • Trata de seducir con revistas y películas pornográficas e incluso utilizar drogas o alcohol para conseguir satisfacer sus instintos.

La Pereza

La pereza es el olvido en realizar acciones, movimientos o trabajos, es la negligencia, tedio o descuido en las cosas a que las personas están obligadas; está considerada como el acto de no hacer nada, pero no siempre es mala ya que la siesta se puede tomar como un acto de pereza pero se ha demostrado que es buena, es mala siempre que se tenga alguna responsabilidad y no se haga como lo afirma Díaz (2003).

Sin embargo Savater (2005) dice que la pereza es una enfermedad de la voluntad que hace que una persona descuide el deber, la aleja del trabajo y de todo lo que implica esfuerzo y que posee las siguientes características:

  • Es un síntoma de la depresión, la cual posee una naturaleza que se caracteriza por un profundo y prolongado abatimiento.
  • Se identifica con el “aburrimiento”. Pero no con ese aburrimiento objetivo que hace escapar a las personas de una cosa, de una situación o de otra persona en particular. Más bien se refiere al “aburrimiento” que se siente frente a la existencia toda, frente al hecho de existir y de todo lo que esto implica.
  • La vida exige trabajo, esfuerzo para actuar según lo que se debe, esfuerzo que no es ni gratuito ni fácil. Cuando las personas no son capaces de asumir este costo (este trabajo) y desconocen aquello que deben hacer en la existencia, la vida humana se transforma en un vacío que causa “horror”; se transforma en un vacío que angustia de la cual los individuos se escapan constantemente casi sin darse cuenta.
  • Hace perder fácilmente las facultades de comunicación, reviviendo los hechos más sobrios del pasado.
  • Produce un sentimiento de culpabilidad que afecta a todo el organismo, entonces todo intento psicomotor está destinado al fracaso.
  • Son efectos de la pereza según Savater (2005):
  • La repugnancia y la aversión al bien que hace que este se omita o se practique con notable defecto.
  • La inconsistencia en el bien, la continua inquietud e irresolución del carácter que varía, a menudo, de deseos y propósitos, que tan pronto decide una cosa como desiste de ella, sin ejecutar nada.
  • Una cierta pusilanimidad y cobardía por la cual el espíritu abatido no se atreve a poner manos a la obra y se abandona a la inacción.
  • La desesperación de considerar que la salvación es imposible, de tal manera que lejos de pensar el hombre en los medios de conseguirla se entrega sin freno alguno a sus propias pasiones.
  • La ociosidad, la fuga de todo trabajo, el amor a las comodidades y a los placeres.
  • La curiosidad de saber, ver, oír, que constituye la actividad casi exclusiva del perezoso.

La diligencia es el desempeño o esmero que se usa para realizar algo. El trabajo no es el que mata sino la angustia de no hacerlo. ¿Cómo saber si alguien es perezoso?

  • Hace dependencia total a las comodidades cotidianas.
  • Es  negligente para realizar actividades que le pueden capacitar
  • Deslinda sus responsabilidades a otras personas
  • Se desatiende de sus deberes morales y pierde el contacto con la familia.

La Envidia

Pacheco y Sierra (2007) definen la envidia es un sentimiento experimentado por aquel que desea intensamente algo poseído por otro. La base de la envidia es el afán de poseer y no el deseo de privar de algo al otro, aunque si el objeto en cuestión es el único disponible la privación del otro es una consecuencia necesaria. La envidia es una sensación desagradable que ocasiona conductas desagradables para los demás.

Por su parte, Savater (2005) acota que la envidia es el desagrado, pesar, tristeza, que se concibe en el ánimo, que un individuo siente por el bien ajeno, en cuanto esté bien se mira como perjudicial a sus intereses o a su gloria.  De esta manera, para saber si la envidia es una falta moral, es necesario investigar el verdadero motivo que produce la tristeza que se siente frente al bien que posee el prójimo.

Dyson (2006) señala que la envidia no es un antivalor cuando una persona:

  • Se entristece por el cargo, potestad o bienes materiales alcanzado por quien no los merece y podría hacer mal uso de esa autoridad causando grave daño a sus semejantes.
  • Siente insatisfacción por los bienes que posee quien no los merece y en vista de que otras personas le darían mejor fin. Por ejemplo, el que abunda en riquezas haciendo mal uso de ellas: los avaros que no hacen uso de sus bienes ni para beneficio propio ni para el de los demás.
  • Se entristece no tanto por lo que otra posee como del hecho de que carece de ese bien, si esta constatación nos muestra el tiempo y las oportunidades perdidas y alienta su propio sentido de superación.
  • Se incomoda y se angustia a tal grado por el bien o los bienes materiales del otro, que desea verlo privado de aquellos bienes que legítimamente a conseguido y al que, por su impotencia, no ha logrado conseguir.

Las características de la envidia según Savater (2005) son las siguientes:

  • La envidia busca razones para disfrazarse, toma aires razonables y poses objetivas, es sentir rivalidad, aborrecimiento y celos.
  • Nunca ataca al descubierto, se ampara con la racionalización, vegeta y engorda las almas para atacar las imágenes de otros minimizando sus méritos, apagando su brillo para resaltar la imagen propia.

A diferencia de la envidia, la caridad es un amor oblativo a los demás, esto es, un desprendimiento de lo material. Es un amor sin intereses; que debe de comenzar amándose a sí misma para después en esa medida amar a los demás. Según Savater (2005) ¿cómo saber si un individuo es envidioso?:

  • Le duele el triunfo del amigo o enemigo.
  • Le provoca disgusto que un familiar de alguien sea triunfador en su negocio, vida o en su hogar.
  • No soporta que algún pariente o amigo robe el cariño de sus seres queridos.
  • Se complace envidiando el trabajo de otros, sobre todo el sueldo, así como la suerte que tienen en el amor y en otros aspectos de la vida.
  • Oculta información sobre algo o plan que pueda realizar porque no quiere compartir sus conocimientos con otros.
  • Censura lo bueno de los demás
  • Dice que los que son diferentes en educación y principios, son unos alzados y presumidos.
  • Acapara cosas con tal de que otros no se beneficien con ellas.
  • No comparte sus experiencias con otros.
  • No acepta los rasgos físicos, ni la personalidad de otros.

Lo anteriormente expuesto, se pretende dar respuesta al objetivo de esta investigación tomando en consideración las características de los antivalores, valores inmorales o pecados capitales acotados por Savater (2005), con el propósito de evidenciar su presencia en los líderes.

Materiales y Métodos

El presente estudio se ubica dentro del paradigma de investigación positivista, el cual, según Cerda (2005), constituye la corriente científica que más ha influido en la investigación contemporánea asumiendo una posición crítica frente a cualquier tipo de tendencia que busca conocimientos por medio de especulaciones físicas o metafísicas. Por su parte, Tamayo y Tamayo (2004) afirman que en una investigación, el método orienta la selección de los instrumentos y de las técnicas del estudio hacia el logro de los objetivos, es decir, el método es el conjunto de  procedimientos sistemáticos para lograr el desarrollo de una ciencia o parte de ella, expresa la manera determinada de procedimientos para ordenar la actividad a fin de lograr los objetivos. 

En opinión de Arias (2012) la investigación descriptiva consiste en la caracterización de un hecho, fenómeno, individuo o grupo, con el fin de establecer su estructura o comportamiento. Se quiere con ello significar, que el presente trabajo, se enmarca dentro de la tipología de investigación descriptiva, pues se orienta a recolectar información sobre un grupo para inferir sobre el comportamiento de los líderes de las empresas de servicio eléctrico hacia los pecados capitales. En este sentido, Méndez (2007) enfatiza que un estudio tiene un carácter descriptivo cuando identifica las características del universo de investigación, señala formas de conductas y establece comportamientos que son concretos.

El diseño de la investigación es no experimental, transeccional o transversal y de campo al considerar que una investigación no experimental es aquella que se realiza sin manipular deliberadamente variables, es decir, las variables tal y como se dan en su contexto natural, para después analizarlas, explican Hernández, Fernández y Baptista (2014). Del mismo modo, es investigación transeccional o transversal, pues la recolección de datos se llevó a cabo en un solo momento, en un tiempo único, como lo acotan lo mismos autores. Finalmente, Tamayo y Tamayo (2004) señalan que uno de los tipos de diseño de campo es el diseño del cuestionario para recoger la información sobre la realidad de la población investigada, siendo éste el caso de la presente investigación.

Es importante distinguir, que los autores Tamayo y Tamayo (2005) afirman que en una investigación, el método orienta la selección de los instrumentos y de las técnicas del estudio hacia el logro de los objetivos, es decir, el método es el conjunto de procedimientos sistemáticos para lograr el desarrollo de una ciencia o parte de ella, expresa la manera determinada de procedimientos para ordenar la actividad a fin de lograr los objetivos. 

Bajo la óptica de estos autores, los métodos de análisis y síntesis, son aquellos a los que se recurrió a fin de llevar a cabo la investigación. En este sentido, el método de análisis, denominado también método analítico, describe, ordena y clasifica la información que representa el punto de análisis; mientras que el método de síntesis, permitirá que la nueva información sea estructurada de tal manera que se logre inferir los resultados obtenidos sobre la variable en estudio. Asimismo, se consideran en este proceso de la investigación, criterios del método deductivo, cuya premisa general es el inicio para el señalamiento de veracidades contempladas en una situación general, como lo enuncia Méndez (2007). 

La población, definida por Bavaresco (2008) como el conjunto total de unidades de observación que se consideran en un estudio o como el universo sobre el cual se estará realizando una investigación que permitirá generalizar y obtener conclusiones sobre éste, explica Sabino (2002); estuvo constituida por el personal administrativo de las organizaciones de servicio eléctrico, empleados ordinarios, que ocupan cargos administrativos, de diferente sexo, edades, profesionales y no profesionales.

Cabe destacar que, se utilizó el muestreo de tipo aleatorio o probabilístico, al azar simple, el cual es aquel que por hacerse al azar, da a todos los miembros de la población la misma oportunidad de ser seleccionados como integrantes de la muestra, acota Hurtado (2010). En este sentido, se utilizó la fórmula de Sierra (2000) para calcular el tamaño de la muestra representativa de la población quedando constituida por 548 sujetos con las características mencionadas. Por otro lado, Balestrini (2005) acota que el cuestionario es considerado un medio de comunicación escrito entre el encuestador y el encuestado, elaborado por el investigador, con el propósito de facilitar la traducción de los objetivos y las variables de la investigación a través de una serie de preguntas o afirmaciones, en las cuales el individuo entrevistado pueda expresar sus pensamientos con respecto a las actitudes del comportamiento de la variable.

De hecho, se elaboró un cuestionario con 21 afirmaciones con categoría de respuesta tipo Likert para medir la reacción de los sujetos, validado por el juicio de 9 expertos. Asimismo, es importante comentar que la validez del cuestionario es el grado en el cual un instrumento mide realmente la variable que pretende medir, señalan los autores Hernández, Fernández y Baptista (2014), acotando que entre los métodos utilizados está el del cálculo del coeficiente de Alfa Cronbach, el cual es el más indicado para estos tipos de investigación, pues la confiabilidad del instrumento se sustenta sobre la aplicación de pruebas piloto. En este sentido, se realizó 10 pruebas piloto para el cálculo de la confiabilidad obteniendo un valor de 0.96.

Para el análisis e interpretación de datos recolectados a través del instrumento, se estimó conveniente la codificación o categorización, y la tabulación de esos datos mediante el uso de estadísticas descriptivas. Se efectuará el análisis de datos en función de los resultados obtenidos a través del instrumento de investigación elaborado con  la matriz de la variable y con todo lo antes acotado, a través de Excel.

Resultados

La evidencia presentada en la tabla 1 señala que 264 y 88 de los sujetos, que representan el 48% y el 16% de los encuestados respectivamente, seleccionaron las categorías de respuestas negativas, manifestando con ello que la Soberbia no está presente en los líderes. Del mismo modo, 313 y 89 de los sujetos, que representan el 57% y el 16% de los encuestados respectivamente, seleccionaron las categorías de respuestas negativas, expresando con ello que la Gula no está presente en los líderes; 327 y 137 de los sujetos, que representan el 60% y el 25% de los encuestados respectivamente, seleccionaron las categorías de respuestas negativas, acotando con ello que la Avaricia no está presente en los líderes.

En el mismo orden de ideas, vale decir que 271 y 106 de los sujetos, que representan el 49% y el 19% de los encuestados respectivamente, seleccionaron las categorías de respuestas negativas, considerando con ello que la Ira no está presente en los líderes; además, 236 y 113 de los sujetos, que representan el 43% y el 21% de los encuestados respectivamente, seleccionaron las categorías de respuestas negativas, manifestando con ello que la Lujuria no está presente en el comportamiento de los líderes.

Finalmente, se debe acotar que 378 y 74 de los sujetos, que representan el 69% y el 14% de los encuestados respectivamente, seleccionaron las categorías de respuestas negativas, considerando con ello que la Pereza no está presente en los líderes; y, 326 y 142 de los sujetos, que representan el 59% y el 26% de los encuestados respectivamente, seleccionaron las categorías de respuestas negativas, manifestando con ello que la Envidia no está presente en el comportamiento de los líderes de las organizaciones que prestan el servicio eléctrico.

Tabla 1: Pecados Capitales

Categoría de respuesta

Soberbia

Gula

Avaricia

Ira

Lujuria

Pereza

Envidia

Fi

%

Fi

%

Fi

%

Fi

%

Fi

%

Fi

%

Fi

%

Fi

%

Muy de acuerdo

10

2

11

2

9

2

6

1

10

2

10

2

4

1

9

2

De acuerdo

51

9

70

13

18

3

64

12

22

4

13

2

8

1

35

6

Ni de acuerdo, ni en desacuerdo

135

25

65

12

57

10

101

18

167

30

73

13

68

12

95

17

En desacuerdo

264

48

313

57

327

60

271

49

236

43

378

69

326

59

302

55

Muy en desacuerdo

88

16

89

16

137

25

106

19

113

21

74

14

142

26

107

20

TOTAL

548

100

548

100

548

100

548

100

548

100

548

100

548

100

548

100

Fuente: Elaboración Propia

Bajo la óptica de los resultados obtenidos, la evidencia presentada en el gráfico 1, permite inferir que al sumar las categorías de respuestas positivas, 11% de los encuestados advierten la presencia de la Soberbia, 15% la gula, 5% la Avaricia, 13% la Ira, 6% la Lujuria, 4% la Pereza y solo 2% la Envidia. Esto significa que los gerentes o líderes de las empresas de servicio eléctrico, crean un ambiente agradable evitando denigrar y difamar a los empleados y asumiendo la igualdad entre todos. Carecen de glotonería o del consumo excesivo de comida y bebida de manera irracional, del apego inmoderado por acumular riquezas y de la ambición. Asimismo, es importante acotar que los líderes, acatan órdenes sin molestias, manteniendo los lineamientos morales, no son vanidosos, disfrutan de ser proactivos, comparten conocimientos e información para el beneficio de todos los empleados



Gráfico 1: Pecados Capitales en los líderes de las organizaciones. Fuente: Elaboración Propia

Conclusión

Los antivalores o pecados capitales en los líderes no poseen una presencia significativa, por el contrario, la gula, el más alto porcentaje está presente a penas en un 15%, mientras que la ira, la soberbia, la lujuria, la avaricia, la pereza y la envidia, están por debajo del porcentaje antes mencionado. Por tal razón las personas que fungen como líderes dentro de estas organizaciones no deben cometer faltas a la ética, no caen en vicios y su naturaleza humana no se desvanece. En este sentido, la organización podrá generar en el personal el sentido de pertenencia, del interés común por el funcionamiento de ético de la empresa, y finalmente, dirigir el comportamiento de sus empleados hacia los objetivos que hay que tender.

 
 

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Publicación - Publisher: Técnica Administrativa - ISSN: 1666-1680

Volumen: 17, Número - Number: 3; [ISSUE:75]

Fecha de publicación - Publication date: 15-07-2018

URL: www.cyta.com.ar/ta1703/v17n3a1.htm

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Presentado - Received: 11-11-2017

Aprovado - Approved : 25-11-2017

 
 

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